El secreto de la riqueza…y de la pobreza.

El secreto de la riqueza…y de la pobreza.

Interés compuesto: ¿amigo o enemigo? depende de si lo entiendes.

Una leyenda nos cuenta que hace muchos años en la India, un hombre sabio atravesaba el país caminando, cuando un día llegó a un reino gobernado por un rey poderoso, inteligente y rico. El rey era un excelente jugador de ajedrez, y siempre buscaba jugar contra las personas más inteligentes del reino. El rey invitó al hombre sabio a jugar y le ofreció concederle cualquier recompensa que deseara si podía vencerlo. El sabio aceptó el desafío y venció al rey.

Como recompensa, el sabio le pidió al rey que pusiera un grano de arroz en la primera casilla del tablero de ajedrez y que la duplicara en cada casilla posterior. El rey siendo un hombre de palabra ordenó que se trajera una bolsa de arroz al tablero de ajedrez. Comenzó a colocar los granos de acuerdo con la recompensa solicitada por el sabio. El rey pronto se dio cuenta de que no podía pagar su deuda[1]. Fue en ese momento que lord Krishna reveló su verdadera identidad al rey y le dijo que no tenía que pagar la deuda de inmediato, sino que podía hacerlo a plazo. El rey serviría paal-payasam (hecho de arroz) en el templo gratis a los peregrinos todos los días hasta que la deuda se pagara. Por eso, hasta el día de hoy, los peregrinos visitantes todavía comen paal payasam en el templo y la deuda del rey con Krishna aún se está pagando.

El poder del interés compuesto es incuestionable. Es por eso por lo que Albert Einstein declaró: «El interés compuesto es la octava maravilla del mundo. El que lo entiende, se lo gana…el que no…lo paga”.

Acumular riqueza es una elección.

Una de las preguntas más frecuentes que las personas hacen a sus asesores de inversión es la de como hacerse ricos. Muchos creen que la formación de riqueza está fuera de su alcance. Lo primero que yo le contesto a las personas que me hacen esa pregunta es que la riqueza no se consigue, se crea. Lo segundo que les digo es que sin importar su nivel de ingresos puede acumular riqueza sustancial comparado con otros que tengan un nivel de ingresos similar al suyo si adoptan hábitos financieros saludables. En particular, si ahorran/invierten.

Mientras más temprano en la vida se empiece a ahorrar e invertir de una manera consistente y tanto como sea posible, mayor será la riqueza que se acumulará con el tiempo. El principio que sustenta este fenómeno es el del interés compuesto. Lo que empieza como algo pequeño, a veces considerado insignificante, comienza a crecer poco a poco hasta que casi sin darnos cuenta empieza a crecer de una forma exponencial.

Un ejemplo de como las personas acumulan distintos niveles de riqueza a través del tiempo se puede observar en el como invierten para su jubilación. ¿Por qué algunos hogares tienen una riqueza sustancial en la jubilación, mientras que otros tienen muy poco? Aún más, ¿por qué algunos hogares con un nivel de ingresos dado tienen una riqueza sustancial al jubilarse, mientras que otros hogares con los mismos ingresos acumulan muy poca riqueza?

Es particularmente sorprendente que algunos hogares con recursos muy bajos acumulan una gran cantidad de riqueza, y algunos hogares con recursos muy altos acumulan poca riqueza.

Hace unos años Steven F. Venti y David A. Wise realizaron una investigación acerca de este tema. En su estudio titulado “Choice, Chance, and Wealth Dispersion at Retirement[2]analizaron cuáles son las principales razones que explican la gran diferencia que existe entre la riqueza acumulada al momento de retirarse por personas de niveles de ingresos similares.

Es común escuchar que «las personas ganan sólo lo suficiente para sobrevivir» para explicar su baja tasa de ahorro e inversión. La presunción implícita es que los hogares simplemente no ganan lo suficiente para pagar las «necesidades» actuales y para ahorrar/invertir. En el estudio realizado por S. Venti y D. Wise confirmaron que una proporción significativa de los hogares de altos ingresos ahorran poco. Curiosamente, una proporción sustancial de los hogares de bajos ingresos ahorran mucho.

En el estudio, los autores evaluaron diferentes variables para determinar cuales de ellas eran las causantes de sus hallazgos.  Los autores concluyeron que la mayor parte de la diferencia en la riqueza acumulada por los hogares debe atribuirse a las diferencias en la cantidad que ellos deciden ahorrar/invertir. Las diferencias en las decisiones de ahorro/inversión entre los hogares con ingresos similares conducen a niveles muy diferentes de acumulación de riqueza en el momento en que se aproxima la edad de jubilación.

Venti y Wise también hicieron un ejercicio para estimar la riqueza que los hogares habrían acumulado si hubieran seguido un plan de ahorro/inversión a lo largo de su vida laboral. Este ejercicio demostró que incluso las familias con ingresos modestos de por vida hubieran acumulado una riqueza sustancial si hubieran ahorrado/invertido de manera consistente y con prudencia en el transcurso de sus vidas laborales.

Una visión de vida y una estrategia de inversión[3]

Más o menos cada década nubes oscuras cubrirán los cielos de la economía y por un breve momento lloverá oro. Cuando ocurren tempestades de ese tipo, es imperativo estar listo para salir corriendo a recoger esas oportunidades con cubos, no con cucharillas.

Las empresas estadounidenses, y en consecuencia una canasta de estas acciones, virtualmente valdrán mucho más en los próximos años. La innovación, el aumento de la productividad, el espíritu empresarial y la abundancia de capital se encargarán de que así sea. Los siempre presentes pesimistas pueden prosperar temporalmente comercializando sus pronósticos sombríos pero que la providencia los ayude si cometen el error de invertir en base a las tonterías que venden.

Muchas compañías, por supuesto, se quedarán atrás, y algunas fracasarán. Esas son cuestiones naturales producto del dinamismo de una economía de mercado sana. Además, en el futuro ocasionalmente se producirán importantes caídas en el mercado, incluso generando momentos de pánico, que afectarán a prácticamente todas las acciones. Nadie puede predecir cuándo ocurrirán estos traumas, ni yo, ni los economistas, ni los medios de comunicación, ni los políticos.

Durante esos períodos de miedo, nunca se deben olvidar dos cosas: primero, el temor generalizado es amigo del buen inversor, porque sirve para comprar gangas. Segundo, el miedo personal es tu enemigo. Esto también sería injustificado. Los inversionistas que eviten los costos altos e innecesarios y simplemente retengan por un período prolongado acciones de una colección de grandes empresas estadounidenses financiadas de manera conservadora seguramente lo harán bien.

Comparación de dos filosofías de inversión

Actualmente en el mundo de las inversiones hay al menos dos grandes corrientes de pensamiento que se debaten el titulo por ser la que mejores retornos obtiene en relación con el riesgo asumido. Estas dos visiones son la de inversionistas pasivos y la de los inversionistas activos.

Un inversionista activo piensa que tiene la habilidad para determinar cuales valores financieros (por ejemplo, acciones o bonos) están subvaluados para comprarlos y cuales están sobrevaluados para venderlos. Además, para estos inversores es importante creer tener la habilidad de detectar tendencias en el mercado y actuar en consecuencia antes que los demás (comprar y vender antes que otros lo hagan).

Un inversionista pasivo piensa que es fútil intentar elegir valores financieros ganadores entre miles. Así mismo piensa que no es posible actuar primero que los demás inversionistas con un alto grado de consistencia en el tiempo. Estos inversionistas piensan que la mejor estrategia es comprar una canasta de valores (por ejemplo, acciones) de un país, región, sector que promete crecer como un todo y mantener su posición por un largo plazo.

Crucialmente, administrar inversiones de manera pasiva es sustancialmente más barato que administrar inversiones de una manera activa. Esta diferencia de costo añade valor al retorno obtenido por las inversiones pasivas.

Se han realizado diversas investigaciones[4]que estudian el retorno que estos dos tipos de inversionistas han obtenido en las últimas décadas. Los resultados no han dejado duda alguna, las inversiones pasivas han superado en la mayoría de los casos a las inversiones activas.

“La Apuesta” (o cómo su dinero encuentra su camino a Wall Street)[5]

En esta sección cuento la historia de una apuesta de inversión que Warren Buffett (CEO de Berkshire Hathaway) hizo hace algunos años y, a continuación, comparto algunas de sus opiniones acerca de como invertir.

En el informe anual de Berkshire Hathaway de 2005, el señor Buffett argumentó que los rendimientos agregados de la gestión activa de portafolios de inversión por parte de profesionales durante un período de varios años sería inferior a los rendimientos logrados por inversionistas aficionados que simplemente compraran y se quedaran quietos. El señor Buffett argumentaba que las altas comisiones cobradas por los asesores de inversiones activos dejarían a sus clientes, en conjunto, peor de que si inversionistas aficionados simplemente invirtieran en un instrumento pasivo tal como un index fund de bajo costo no administrado.

Un hedge fund aceptó el reto e hicieron una apuesta con Warren Buffett. El hedge fund seguiría su estrategia de inversión activa por un período de 10 años y sus resultados serían comparados con los resultados obtenidos por un index fund del S&P 500. Al cumplirse los 10 años compararían quien obtuvo mejores resultados netos (después de comisiones). El perdedor donaría $1 millón a una institución benéfica elegida por el ganador.

Los gestores del hedge fund recibieron pagos de sus clientes que probablemente promediaron la norma de hedge funds vigente de «2 y 20», que significa una tarifa fija anual del 2% del capital administrado, pagadera incluso cuando las pérdidas son enormes, y 20% de las ganancias (sin recuperación si los años buenos son seguidos por años malos). Según este acuerdo desigual, la capacidad de un hedge fund para simplemente acumular activos bajo administración ha hecho que muchos de estos gerentes sean extraordinariamente ricos, incluso cuando sus inversiones han tenido un bajo rendimiento.

Esto no es todo en cuanto a las comisiones pagadas por los clientes de este hedge fund. Este hedge fund invirtió a su vez a través de otros gerentes de inversiones los cuales cobraron sus propias comisiones. Estos otros gerentes reciben una comisión que generalmente es del 1% de los activos del cliente. Además, a pesar del terrible récord general de los cinco gerentes de inversiones usados, algunos experimentaron algunos años buenos y cobraron comisiones por «rendimiento». El señor Buffett estimó que, durante el período de la apuesta, aproximadamente el 60% de todas las ganancias logradas por los cinco gerentes de inversiones en cuestión se consumieron en comisiones. Esa fue su inmerecida recompensa por lograr algo muy por debajo de lo que sus clientes podrían haber logrado sin esfuerzo, y prácticamente sin costo alguno, por su cuenta.

Para complicar aún más la búsqueda del gerente de inversión excepcional de honorarios altos que vale su paga, está el hecho de que algunos profesionales de la inversión, al igual que algunos aficionados, tendrán suerte en períodos cortos. Si 1,000 gerentes de inversiones hacen una predicción de mercado al comienzo de un año, es muy probable que las predicciones de al menos uno sean correctas durante nueve años consecutivos. Por supuesto, 1,000 monos probablemente producirían un profeta aparentemente sabio. Pero en ese caso seguiría habiendo una diferencia: el mono afortunado no encontraría a personas haciendo largas filas para invertir con él.

El resultado final: cuando el dinero de los clientes es administrado por gerentes que cobran altas comisiones, generalmente serán los gerentes los que obtendrán ganancias enormes, no los clientes. Tanto los inversionistas grandes como los pequeños deberían enfocarse en invertir en index funds de bajo costo.

Sin embargo, ninguna de las personas, instituciones o fondos de pensiones acaudalados ha seguido este consejo cuando Warren Buffett se lo ha dado. Según él, estos inversionistas le agradecen educadamente por compartir sus pensamientos y se van a escuchar el canto de sirena de un gerente de inversiones que cobra altos honorarios.

Los gerentes de inversiones se enfrentan a un problema. ¿Se imagina a un asesor de inversiones diciéndole a sus clientes, año tras año, que continúen invirtiendo en un index fund que replica el S&P 500? Eso acabaría con su carrera. Sin embargo, si este le recomienda pequeños cambios cada año los honorarios seguirán fluyendo hacia sus bolsillos. El consejo de estos asesores de inversión a menudo se entrega en un reporte esotérico que explica por qué los «estilos» de inversión de moda o las tendencias económicas actuales hacen que el cambio sea apropiado.

El comportamiento humano no cambiará. Las personas ricas, los fondos de pensiones, y otros similares seguirán sintiendo que merecen algo «extra» en el asesoramiento de inversiones. Aquellos asesores que hábilmente jueguen con esas expectativas se harán muy ricos. Este año la poción mágica puede ser hedge funds, el próximo año alguna otra cosa. El resultado probable de este desfile de promesas se predice en un adagio: «Cuando una persona con dinero se encuentra con una persona con experiencia, la que tiene experiencia termina con el dinero y la que tiene dinero se va con la experiencia».

Cómo Fivent ayuda a sus clientes

Una pieza fundamental de la filosofía de Fivent es el identificar las cosas sencillas que funcionan consistentemente. Por eso orientamos a nuestros clientes para que sigan una estrategia de inversión simple, de bajo costo, y en la cual se puedan enfocar con disciplina en el largo plazo. Es así como estamos convencidos que ellos conseguirán los mejores resultados.

[1]Cantidad de granos de arroz en la primera casilla: 2^0 = 1

Cantidad de granos de arroz en la última casilla: 2^63 = 9.223.372.036.854.780.000

[2]Fuente:Working Paper 7521, NationalBureau of Economic Research

[3]Esta sección es una traducción libre de extractos de la carta a los accionistas de Berkshire Hathaway del 2016.

[4]Fuentes de referencia:

Actively vs. Passively Managed Funds Performance,” Morningstar

Morningstar European Active/Passive Barometer,”Morningstar

Active vs. Passive Equity Investing,” Hotckis & Wiley

Active-passive,” Vanguard

[5]Esta sección es una traducción libre de extractos de la carta a los accionistas de Berkshire Hathaway del 2016.

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